sábado, 16 de julio de 2011

¡La planificación, estúpido!

planificandoDicen que quien regala un libro consigue ser recordado durante mucho tiempo. Sobre todo –añado– si el libro incluye una propuesta de planificación sistémica nacional y al receptor del obsequio –servidor– le importa menos que un pito su formulación, bases conceptuales, metodologías y otras frivolidades incluidas entre la parafernalia esdrújula con la que nos atosigan ciertos mercaderes de humo de la cooperación internacional, mater admirabilis de intelectuales descarriados.

El clímax lo alcanza el obsequiado si el mentado libro lleva, además, una dedicatoria, y el nirvana –como extinción de todo deseo material– se vislumbra cuando las dedicatorias son dos.

Las palabras de la primera me alcanzan –plaf, plaf, plaf– como gotas de un grifo mal cerrado: “Para mi colega, y sin embargo amigo, con afecto y el deseo de que esta lectura le abra a paisajes insospechados y jamás vistos antes de su llegada a este hermoso país. No será lectura fácil, pero el esfuerzo habrá merecido la pena. ¡Sin planificación no es posible saber a dónde ir!” Más claro, agua –por lo del grifo– aunque sospecho que, a algunos, la planificación tampoco iluminará su camino.

el arte guerraVeamos la segunda dedicatoria: “Dice Sun Tzu en ‘El arte de la guerra’ que el general nunca debe atacar por cólera y con prisas, sino que es aconsejable tomarse tiempo en la planificación y coordinación del plan, creando una situación que contribuya a su cumplimiento”. Hasta aquí, ¡bien por el chino!

El proemio finaliza sibilino, pronto en advertirlo todo: “Lee este libro, aplica sus consejos y vencerás”. ¡Ah, los laureles de la gloria, el hechizo de la fama!

Me enteré –¡qué hubiera sido de mí sin ese libro!– de que “el momento normativo-prescriptivo trata acerca del modo en que se formula el plan y trabaja bajo la forma verbal del ’debe ser’. Su propósito es producir las propuestas de acción en un contexto de incertidumbre y sorpresas”. ¡Quién lo había de decir! ¡Qué digo decir, ni imaginar siquiera!

Más adelante anoto que el “momento estratégico comprende el modo de examinar la viabilidad política del plan y del proceso de construcción de la viabilidad política para las situaciones no viables en la situación inicial”. ¡Menos mal! ¡Me quedo ya más tranquilo!

Parece que lo trascendental de la planificación es encontrar el santiamén oportuno. Así, el cocinero de este sancocho sistémico establece que “el momento 4 es el momento táctico-operacional que trata de la acción con el soporte del plan”. Disculpen que no les deleite con el tercero: no lo encuentro.

Concluyo, por los sonidos que me trae el viento, que el autor o autores de tan prolijo manual no bebieron nunca de las aguas sagradas del Bagmati, la destilación líquida en el río de la ilustración. Según cuentan hindúes y budistas, allí, en el valle de Katmandú, habitan los espíritus más sabios de la tierra, los que amasan los secretos y la fuerza del silencio que, en ocasiones, es también una muy valiosa opción.

A ver si consigo unas chocolatinas envenenadas con las que agradecer a mis colegas tan fascinante lectura.

 


IMÁGENES: Arriba, planificando, obvio. Centro, dibujo de una edición ilustrada de El arte de la guerra.

sábado, 9 de julio de 2011

Leyendas dominicanas: indios de las aguas

indias taínasLos viajeros que caminan por las sendas que orillan ríos y lagos cuentan que, en noches de plenilunio pueden verse, a veces, hermosas mujeres que surgen de las aguas a destrenzar sus larguísimas cabelleras con peines de oro. Otras veces salen en busca de los hombres que merodean por el lugar y se los llevan a sus cavernas para no regresarlos jamás. Tienen la piel canela, grandes ojos negros y un cuerpo de formas perfectas. Son las indias de las aguas.

Indias o indios es el nombre mítico que la imaginación popular otorga a estos seres fabulosos que habitan en grutas sumergidas de ríos y lagos y en el interior de las cuevas de las montañas. Este mito, según algunos historiadores, no es más que el concepto desnaturalizado de los aborígenes taínos. Otros consideran que proviene de la leyenda indígena de un ídolo llamado Opiyelguobiran, "que se fue a una laguna y nunca más lo volvieron a ver", y que se ha ido transformando en elemento de retención de las tradiciones orales.

Los indios ocupan un lugar importante en el panteón de los dioses de la religiosidad popular. En la magia vuduísta dominicana, estos oscuros personajes conforman la "división indígena". Los brujos y adivinos los invocan ante los altares adornados con copas rebosantes de agua y algunas réplicas de cemíes tainos, objetos totémicos que alojan a deidades o a espíritus ancestrales a los que se les atribuyen poderes sobre todos los seres vivos de la naturaleza.

"Han visto a un santo indio de cuatro patas, salir de su caverna todas las noches a bañarse en el río" -afirman en algunos campos los dueños de los conucos próximos al agua.

Sea como sea, todos coinciden en que los indios son hermosos, las mujeres sobre todo. Para muchos son seres inofensivos y generosos, sabios de la ciencia medicinal de las yerbas y los minerales, poseedores de una magia antigua y poderosa. Otros dicen que son peligrosos, y temen bañarse en aguas profundas o poco conocidas.

Niños bañándoseEn muchas regiones, las historias sobre los "charcos de los indios" se cuentan para asustar a los niños que, a escondidas, se van a bañar al río. Sus madres, aterradas o precavidas, les aseguran que, en ocasiones, estos seres se enfurecen y se llevan a los pequeños a sus antros tenebrosos.

Leyenda o amor de madre.

 


IMÁGENES: Arriba, indias taínas en el carnaval dominicano. Abajo, charco de los indios.

sábado, 25 de junio de 2011

Tribus de Ispanistán: Vascos

ZuloagaVASCOSAquellos hombres a quienes los celtas pusieron el nombre de vascones o barscunes -que significa “los de la cima”- de costumbres diferentes en todo a los pueblos de la zona (180 aC), no eran pobladores autóctonos sino que provenían de las tropas bereberes que abandonaron a Anibal (219 aC) a punto de atravesar los Pirineos. (Tito Livio, XXI 4-24 y Polibio, III 33-35)

El general había salido de Cartago con 90.000 hombres y al disponerse a cruzar los Alpes le quedaban solo 60.000. (Polibio, X 39) Es inexplicable que los nacionalistas vascos, que han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a desentrañar su pasado y a reconstruir su historia, no hayan dado ninguna explicación sobre el destino de aquellas tropas que huyeron en desbandada, precisamente en el lugar donde, años después, los romanos localizaron a los vascones. (Eneko Arista, Blog)

Poco más tarde, las crónicas describían los cruentos y continuos saqueos sobre tierras cántabras del bandido vasco Corocotta al frente de una numerosa cuadrilla, por cuya captura se llegó a ofrecer una importante recompensa en tiempos del Emperador Augusto. (Dion Casio, Crónica Romana) Lo cierto es que Corocotta es nombre vasco procedente de la raíz kur. En lengua líbica curucuta denomina a la hiena y txakur o zakur se traduce por “perro” en el euskera actual. (Schuchardt y Schulten, Numantia)

La lengua vasca y berebere, en particular la hablada en la región de los montes Atlas de la antigua Mauritania, siguen mostrando evidentes similitudes a pesar del tiempo transcurrido, como confirman los vocablos, toponimia y vestigios arqueológicos encontrados. Por ejemplo, los nombres amaya y areitio, entre otros muchos, son comunes entre los tingitanos que entraron con Abderraman III en el 912. (García Bellido, La Península Ibérica en los comienzos de su historia)

A pesar del escaso interés que los vascones suscitaron en la historia, donde únicamente son mencionados para describir su salvajismo y los saqueos y matanzas que perpetraban sobre los pueblos celtas de la zona, los datos aportados por las fuentes y vestigios arqueológicos son suficientemente esclarecedores como para deducir que el mito que han elaborado los nacionalistas vascos sobre su supuesto origen enigmático y su supuesta condición de pueblo autóctono, no es más que un planteamiento voluntarista e interesado, carente de toda base científica y contradictorio con los datos y testimonios existentes. (García Bellido, La Península Ibérica en los comienzos de su historia)

betizu"Raza animal autóctona vasca” es aquella cuyo origen conocido más remoto se sitúa en el País Vasco y se encuentra incluida en el “Catálogo de Razas Animales Autóctonas Vascas" creado por decreto del Gobierno Vasco. Resulta criterio de dudoso interés la combinación de oriundez vasca y sanción gubernamental de la autoctonidad, prescindiendo de cualquier otra consideración más convincente. (Manuel Montero, Universidad del País Vasco)

Pongamos por ejemplo la gallina gorri, por la que uno tiene particular querencia. Poblaba el gallinero del caserío de mi abuelo cuando, niño e inocente, ni imaginaba yo que estaba ante un legado autóctono de la noche de los tiempos.

O la vaca betizu, descrita en el catálogo como "ágil, vivaz y armónica, de carácter arisco y gran territorialidad". Su efigie hasta podría ser emblema del Eusko Jaurlaritza.



IMÁGENES: Arriba, fragmento de “Vascos”, de Ignacio Zuloaga. Abajo, vacas betizu “mirando al tren”, como dice mi colega Juanma. Sus dueños no las quieren por ser de baja producción, y los gobiernos vasco y navarro las compran para su conservación en semilibertad.

sábado, 11 de junio de 2011

Muñecas sin rostro

Lucen cuerpo latino de pronunciada cintura, traje largo criollo y gruesa trenza, con la cabeza cubierta por un hermoso sombrero de ala ancha o una cesta de frutas o un elegante pañuelo de madrás o, a veces, con la melena oscura despeñándose sobre el suave contorno de los hombros femeninos. Sus poses: cargando agua en tinajas, ofreciendo flores o vendiendo frutas.

P1090954 aSon las muñecas sin rostro, una apreciada artesanía de la República Dominicana que se ha convertido en un símbolo de la cultura y el arte quisqueyano.

Fruto de la agitada historia y de la fusión taína con invasores establecidos en la isla, -conquistadores primero y esclavos negros después- la falta de rostro refleja el sincretismo racial de la mujer dominicana. Así, uno la supone mulata, canela, negra zahína o con rasgos europeos o trigueña o como la imaginación le inspire a cada uno en cada instante.

Parece que todo empezó en Moca a mediados de la década de los 70. No falta por allí tradición artesanal perdida en el tiempo, en la comunidad rural de Higuerito, centro productor de enseres para el hogar, herencia de los aborígenes que poblaron aquellas tierras antes del descubrimiento.

Las muñecas sin rostro representan el arte primario de escultores campesinos con un ingrediente común: el barro del Bonao o de Río San Juan. El taller no es más que una casucha construida con algunos bloques de cemento, madera y caña, donde la materia prima se amasa en una ponchera de plástico, una lata de salsa o de mantequilla con agua sirve para suavizar el barro, un estante donde se colocan las obras a secar durante uno o dos meses y un tinte llamado guararey. Las herramientas, un pedazo de plástico para moldear la arcilla y una piedra afilada para perfeccionar las formas luego de endurecerse la efigie. En algunos talleres más avanzados, que los hay, se emplean moldes para una incipiente producción en serie. Pero no es lo mismo.

De la evolución natural de esta artesanía han surgido piezas de excelente factura artística, verdaderas obras de arte con gran imaginación pero, sin duda, nada comparable a la muñeca sin rostro. El ayuntamiento de Moca, con motivo de la reinauguración de una de sus avenidas, erigió la muñeca sin rostro más grande del mundo, ubicada en la carretera Duarte, representando el orgullo del pueblo mocano por sus tradiciones.

En 1981 apareció una versión modernizada de las muñecas sin rostro, elaboradas con un material llamado porcelanicrón, que contiene harina de trigo y requiere un cuidado especial por su atractivo para los roedores. Existen más de cien modelos diferentes según la inspiración del artesano.

Nunca sabremos cuál es el sentimiento, el alma de esta caribeña sin expresión alguna, sin ojos, nariz ni boca que, pese a ello, ha sido modelada con la sensualidad inconfundible de la mujer dominicana.


IMAGEN: Muñecas sin rostro en un establecimiento de La Romana.

sábado, 28 de mayo de 2011

Viernes

Beirut, Cairo, Bangkok, Moscú, Asunción, Saigón, Almaty, Santo Domingo, Dacca…

A veces me apetece sentarme en la escollera a ver el mar jugando con esos nombres en la boca. Algunos como piedras, otros como joyas. La mayoría, azucarillos en el agridulce de los recuerdos.

16550366 1Asunción es un caleidoscopio impregnado de bahía, de lapachos amarillos y rosados entre la furia llameante del flamboyán. La bengalí Dacca, un barrizal tras el monzón, con la fertilidad y la tragedia sobre las mismas aguas. Bangkok y Santo Domingo –engañosas profundidades del azul– podrían hermanarse en el gris de los humos de un tráfico insufrible.

Beirut es un rosa enfermizo hundiéndose en el suave atardecer desde la corniche, junto al faro rebajado de altura por un misil israelita en un aciago día de cólera. Moscú, la lividez insidiosa de la plata, la transparencia de un frío cruel. Hemingway decía que la luz más hermosa del mundo es la de España, que se mete en el corazón para quedarse.

Esta tarde es viernes, se ha ido la luz y llueve con ganas de llover. La gente dice que hace falta agua, que las vacas mueren en las provincias del norte. Con el agua nos proveerán de leche. Para mí, semidesnatada, por favor.

Estoy contento porque sigue siendo viernes y saldré a cenar con los amigos. Beberemos vino y nos reiremos de cualquier cosa. Nos reiremos con la versión más cínica de Pepe y su compromiso post anarquista. Nos iluminará la sensatez de Luis y me sentiré a gusto en su compañía, como frente a una chimenea en un día gélido de mi Pirineo.

Extrañaremos a Eduardo, que está en Bruselas, y echaremos de menos a Paco, que se fue a España a españolearse un poco. Ana y Carmen aportarán un delicado toque femenino.

Meson_Cienfuegos_1624Digo que es viernes y saldré a cenar con los amigos en cuanto deje de llover. Seguramente iremos al Mesón Cienfuegos, donde Salvador que, a poquitos, se ha ido ganando nuestra confianza. La calidad de su cocina es muy sólida y a precio razonable. Cosa rara por estas latitudes, casi siempre como para protestar. Con alguna excepción como esta. Como en todo.

Esta noche tendremos invitados. Ella es una mujer hermosa a su manera, con cicatriz que decía no sé quién. Lleva en el caminar, en la mirada, en la compostura del cuerpo, en el movimiento de sus manos al hablar, la personalidad esa que sólo emana de alguien que ha pasado por momentos amargos en la vida: la cicatriz que hace que una sonrisa valga más cuando hace falta que valga algo.

Mulata, del Bronx, 25 o así. Su marido alemán y cincuentón. Él recorrió Afganistán desminando carreteras para la OTAN. Ella bailaba en un escenario de mala muerte ondulando su cintura embaraza para la hueste internacional. Decían que trabajada para la CIA, ella. Me aseguraron que descubrió que los servicios secretos paquistaníes ayudaban a los talibanes secretamente, mientras Washington donaba millones de dólares a Islamabad. No sé. Mejor no preguntar.

No preguntar nada y a ver si deja de llover de una puta vez. Antes de que deje de ser viernes.


IMÁGENES: Arriba, lapachos en flor en Asunción. Abajo, terraza del Mesón Cienfuegos en Santo Domingo.

sábado, 14 de mayo de 2011

De guaguas, insectos y otras ficciones

Cada palabra tiene una curiosa historia y a ciertas voces se les atribuye más de una. El hecho de que una palabra tenga una etimología definida, no previene que, un tiempo después, al mismo término se le impute un origen o significado diferente.

guagua3Viene esto a cuento de una noticia publicada hace varias semanas en un diario local, afirmando que la palabra “guagua” deriva del inglés Wa & Wa, un acrónimo de la Washington Walton and Co. Inc., primera fábrica estadounidense, según el diario, en exportar sus autobuses a algunas islas del Caribe -República Dominicana, Cuba y Puerto Rico- y a las españolas Islas Canarias.

Añade el noticiero que el logo o marca de la Wa & Wa consistía en una liebre blanca, azul y roja -colores de la bandera americana- que figuraba de forma prominente en el frente, fondo y costados de todos sus autobuses.

La cosa me pareció poco creíble considerando lo extraño de los colores para una liebre. Además, la etimología de este vocablo fue ya profusamente discutida por autores tan serios como Pichardo (1836) en su Diccionario Crítico Etimológico o Millares (1924) en el Léxico de Gran Canaria, entre otros.

Por más que, efectivamente, el uso de la palabra “guagua” es habitual en las citadas islas para referirse a los medios de transporte colectivo, como autobuses, buses o autocares, quise indagar en esta historia y, por pura casualidad, descubrí un blog cubano donde se incluye una reseña idéntica a la publicada en el diario referido.

El blog aporta trece curiosidades “de nuestra querida y añorada Cuba, la tierra más bella que ojos humanos vieron”, a decir del bloguero. Me interesó el tema y leí: “La famosa catedral de La Habana, de estilo barroco, obra del arquitecto vasco Alberto de Gorostiaga, es copia de una idéntica de la iglesia de Santa Lilia, en Bilbao”. Nací yo, como por casualidad, cerquita de Bilbao y puedo asegurarles que no existe por allá ninguna iglesia de Santa Lilia y que Alberto de Gorostiaga fue un afamado maestro de canto bilbaíno y no un arquitecto vasco.

Escribe luego el cubano sobre la orquídea más pequeña del mundo, “cuya flor es del tamaño de un grano de arroz y solo crece en la provincia cubana de Matanzas”. Continúa con “el único río del mundo de aguas color violeta”, cubano, claro está, y así hasta llegar a lo que a mí me parece el clímax de la boutade: “El primer insecto oriundo de Cuba es el "ätihcaracüc anitram″, hoy extinto, y que en lengua taína quiere decir bicho azul volador”. Observen cuidadosamente. Si leen al revés el nombre del bicho, sin considerar las diéresis, obtendrán cucarachita martina, nada que ver con una denominación científica seria.

Prescindiendo del buen humor del bloguero cubano -que Dios conserve y los Castro le permitan disfrutar- parece que la palabra “guagua” no es más que una corrupción fonética de “wagon”, término anglosajón que designa un vehículo de transporte utilizado en Cuba durante la ocupación norteamericana y en Canarias algunos años después.

Otra hipótesis narra la historia de un español radicado en un país centroamericano que transportaba pasajeros en un carretón tirado por caballos en el que los bebés o “guaguas” o niños de brazo viajaban gratis. Le tocó lidiar con los pícaros que subían al carromato inventando todo tipo de argucias para no pagar, a los que recriminaba invariablemente con un “ya veo que queréis ir de guagua”. Pronto, la gente adoptó el vocablo para referirse al carretón del español.

En la actualidad, “guagua” es también el nombre genérico de numerosas especies de insectos hemípteros, entre los cuales tal vez se encuentre el ätihcaracüc anitram del bienhumorado cubano.


IMAGEN: Una guagua en La Habana. Nada que ver con los modernos “ecobuses” no contaminantes que circulan por algunas capitales europeas.

sábado, 30 de abril de 2011

Monárquico o republicano

El 14 de abril, algunos obstinados conmemoran el Día de la República Española, no sé si se referido a la primera, a la segunda, al día en que la instauraron o a su fecha de caducidad. Lo cierto es que, como dijera El Guerrita –califa del toreo cordobés–, “hay gente pa tó”, así que no me faltaron correos mayoritariamente favorables a tan singular celebración.

Es notoria mi absoluta indolencia por estas cuestiones y el nulo interés que despiertan entre mis neuronas. Pensaba yo que, viviendo en un reino, en el Reino de España, hubiera uno de ser monárquico por simple toponimia, sin ir más lejos.

image“Tanta tropa no puede estar equivocada”, -me dije no obstante- y como esos días apetecía madrugar, me dispuse a invertir el alba rebuscando en la wikipedia lo que el mercado ofrece en el rublo de repúblicas y monarquías. Y encontré cosas interesantes:

Estados Unidos. República. Primera en el ranking mundial de competitividad y en investigación y en universidades y en “n” aspectos más. Tantos que Zapatero decidió irse junto a Obama a rezar por si el de arriba le echaba una manita con lo del paro. O con lo de las niñas.
Finlandia. República. Primera en educación, según el informe PISA, y en investigación tecnológica. Ha firmado todos los instrumentos internacionales existentes sobre derechos humanos.
Alemania. Republica. Eisbeis mit Sauerkraut. Goethe, Schiller, Bach, Beethoven, Kant, Hegel…¡Casi nada! Primera en empezar a crecer tras la crisis. Locomotora económica de Europa, germanófilos aparte.

A punto de hacerme republicano, me entero de que algunos recalcitrantes quieren volver a 1933. Eso sí que no. Poco después vino la guerra y los republicanos la perdieron. Y el presidente de aquella república se llamaba Azaña, con “z”. Definitivamente, no. Nada de “zejas”, nada de desenterrar muertos.

Tiré de nuevo de wiki y encontré esto:

Japón. Monarquía. Alfabetización del 99,9%, de las más altas del mundo, si no la más. Todo en electrónica y tecnología de última hora. A pesar del terremoto y de las centrales atómicas descacharradas, primeros en casi mucho.
Suecia, Noruega y Dinamarca. Monarquías. En el grupo “muy alto” de desarrollo humano y a la cabeza de Europa en desarrollo económico. Calidad de vida, smørrebrød, esquí a tope. Envidiables en casi todo.
Reino Unido. Monarquía. Ochenta años de esperanza de vida al nacer. Echándole huevos para remontar la crisis fuera del euro, conducir por la izquierda… Fausto idioma universal.

Nada, nada, ¡monárquico!...

imageMejor no. Estoy hecho un lío. No me apetece ser súbdito como los ingleses. Volví a considerar las repúblicas: Cuba y Venezuela no, que son dictaduras del pueblo y a mí el pueblo me la reflanflinfla. ¿Qué tal China?... Un “dragón” con la economía disparada, la muralla china… ¡hermoso país! Se debe estar bien allá. Pero no me gusta tanto rollito primavera y tanto arroz tres delicias, que estriñe mucho. No. Tampoco.

Y de pronto se hizo la luz: ¡soberanista! Eso es. Me haré soberanista. Fiel, como la fiel infantería, al brandy Soberano de González Byass.


IMÁGENES: Arriba, fragmento de “La libertad guiando al pueblo”, del pintor francés Eugène Delacroix. Abajo, una calle de Londres engalanada para la boda del príncipe Guillermo de Inglaterra con Kate Middleton.

sábado, 16 de abril de 2011

Semana Santa

Semana SantaNi ancestral folklore patrio, ni rito atávico, ni baraúnda religiosa, ni espectáculo turístico. Simplemente, el reencuentro de un pueblo, en la concordia de la primavera, con el paisaje moral de sus sentimientos y de su conciencia, de sus pasiones y de sus emociones. La cita con la memoria, preservada a través del tiempo, que nos vincula con la necesidad de la indulgencia, en esa dimensión social del amor y la piedad.

Esto es, en cualquier lugar de España, nuestra Semana Santa: una conmemoración profundamente enraizada en las mejores cualidades humanas, en la ética y en la religión, arropada en una simbología de enorme potencia emotiva y bellísima sensibilidad estética.

Las miradas vacías de los que no ven deberían asombrarse del respeto con el que vive cada uno la expresión de su fe o los motivos de su presencia. Ninguna otra cita masiva genera tantísima tolerancia. Mujeres pro-abortistas caminan descalzas junto a la imagen del Cristo del Gran Poder, protegiéndose acaso, con un pañuelo, de la lluvia de cera de los cirios. Políticos profundamente críticos con la Iglesia Católica, presiden sin conflicto las procesiones de su ciudad.

Al caer la tarde del Viernes Santo, las calles se visten con los colores serios de las túnicas de los costaleros cubriendo la arpillera de sus costales. Caminan sin reparar en la presencia de la gente, sombras mudas, silenciosas zapatillas de esparto, rápidos y solemnes hacia su cita anual con el rito de la pasión y la misericordia. No hay gestos, ni palabras, ni saludos.

Dentro de unas horas serán solamente costaleros anónimos portando la efigie de un Cristo Crucificado en la procesión de una de las numerosas cofradías. El majestuoso andar de costeo a costeo, tantas veces ensayado, levantará arrebatadas pasiones entre el público, al compás de una música solemne, en el estallido de la percusión o en la situación respetuosa del silencio.

Nadie que no haya estado en las trabajaderas, juntando su esfuerzo con otros como él, sabe hasta qué punto se comparte ahí abajo la experiencia del sufrimiento. Uno de ellos, intelectual escéptico, me dijo un día: “No creo que estoy llevando a Dios sobre mis hombros, pero sí a un hombre que murió por el perdón de todos. Con esto me basta para involucrarme.”

Las imágenes pueden tardar un ratito en aparecer.

En Aragón, la Semana Santa se vive bajo el eco profundo, palpitante y abrupto de bombos y tambores. En el estruendo de la percusión, con su ritmo monótono y primitivo, desfilan las procesiones, los penitentes, los pasos y las cofradías. Se evocan autos sacramentales y el pueblo conmemora con piedad la muerte del Salvador.

Del Hombre que, al perdonar a sus enemigos porque no saben lo que hacen, dejó abierto el poder del Dios clemente incluso para los que sí lo saben.


IMAGEN: Cartel promocional de la Semana Santa de 2011 en Zaragoza, Ciudad de los Sentidos, editado por el Depto. de Turismo.

sábado, 2 de abril de 2011

¿Cómo dice que se llama usted?...

En un país mayoritariamente religioso, donde el “gracias a Dios” y el “si Dios lo permite” están presentes a todas horas y en toda circunstancia, el viajero esperaría encontrarse con personas cuyos nombres estuvieran, digamos, más acordes con el santoral de la iglesia o el almanaque bristol hispano americano. Nada de eso.

La fórmula ¿cómo dice que se llama usted? se constituyó en la repetida y obligada pregunta del recién llegado, ante la imposibilidad de entender, en primera instancia, nombres como Bellanire, Waquidia, Marondy o Numencio. Con el paso de los meses, uno se va acostumbrando a tan multicolor hecatombe onomástica, regodeo de lingüistas y júbilo de lexicógrafos.

En su desmedida afición por la singularidad, tan propia de los dominicanos, destacan algunos personajes que aportaron pinceladas de supuesta cultura a este delirio. El dictador Trujillo puso a sus hijos nombres de personajes de la ópera Aida: Ramfis y Radamés, nada menos.

Se dice que, durante la represión antiizquierdista del presidente Balaguer, centenares de padres contestatarios expresaron su protesta bautizando a sus hijos con nombres de simbología comunista: Hochimín, Sovietski… incluso Stalin y Lenin, que ya son ganas.

Con el rechazo frontal del cura de la parroquia, alguien, hacia 1940, tuvo la idea de tributar su mejor creación, sus hijos mellizos, a dos estrellas cercanas a su ideología: Hitler y Mussolini. La embajada de Italia, complacida, envió al admirador dos retratos autografiados de los líderes fascistas.

En esta alucinante carrera hacia la conquista de lo peculiar, destacan disparates que acompaño de sus apellidos para que puedan apreciarse en su justa dimensión: Expreso Valdés, Meningitis Rodríguez, Etcétera Vázquez, Suéter Pons o Albania Urss Díaz.

Siempre no fue así. En algún tiempo, lo habitual era bautizar al recién llegado con el nombre del santo del día, con la nota pintoresca de que, a veces, se utilizaba únicamente la denominación religiosa genérica del santoral como, por ejemplo, Nuestra Señora Rodríguez, Apóstol Santiago González, o Beata Sánchez. Acaso surgían combinaciones poco ortodoxas, como Santa Bileisy o Pura Inmaculada Virgen, cuando no Epifanía de Jesús, Corpus Christi o incluso un Nolaborable Pérez.

La crisis de las ideologías, hacia los ochenta, dio paso al culto a lo norteamericano, a la hamburguesa, la novela rosa y la televisión. Florecen aliases infelices, verdaderas atrocidades como Macdonal Garrigues, Usamade Ramos  -por lo de “made in USA”-  o Usmail Álvarez  -aunque el correo americano no tuviera nada que ver con la llegada del pequeño-, Gary Cooper Fernández, Disneya García, Yuleidy Castaño, Minellys del Pozo -por Liza Minelly-, Pelusa María Novoa, -por “pelusa” Maradona- y así sucesivamente.

Aporto un toque político singular: Rubalcaba Martín Gala tampoco quedaría mal.


IMAGEN: Portada del "Almanaque Bristol", publicado para América Latina desde 1832. Entre su contenido destacan datos astronómicos, previsión del tiempo para todo el año, horóscopo y santoral. Similar al español "Calendario Zaragozano".

Para asombrarse con más nombres dominicanos, pinchar aquí.

viernes, 1 de abril de 2011

Bachata

Dentro del ambiente de la música caribeña, el merengue ha jugado siempre un papel preponderante. Algunos lo consideran, no sin razón, el baile nacional dominicano, el folclore nacional. Su tono alegre y desenfadado es lo que más suena, durante las 24 horas del día, en las radios del país.

El segundo o tercer puesto, salsa mediante, en un imaginario ranking de popularidad, se le podría adjudicar a la bachata, un ritmo híbrido del bolero, con algunas influencias de origen africano y otros estilos como el merengue citado, el cha-cha-cha, el son y el tango.

Desdeñada hasta un pasado reciente, esta música se consideró propia de las clases populares, y llegó a definirse como “música de amargados”, que no habrá en el mundo mayor infamia y baldón para una música. No obstante, el interés por la bachata surgió en los años 80, con el esfuerzo de algunos compositores dominicanos que vieron en ella el nacimiento de un nuevo género, aportando una visión diferente a la que articulaba esta expresión musical con lo urbano y de bajo estrato social. La expansión de los medios masivos de comunicación y el auge del turismo hicieron el resto.

La bachata reproduce el mismo espíritu melancólico, nostálgico y de animosidad amorosa de otras expresiones musicales latinoamericanas, como el tango de los barrios porteños de Buenos Aires, combinando pasión, amor y desamor, con la nostalgia del migrante.

Haciendo clic en la flechita de más abajo se puede escuchar
Obsesión, la bachata de mayor éxito internacional del grupo dominicano Aventura.



Etimológicamente, la palabra bachata tiene un origen africano para designar la juerga, el jolgorio y la parranda. Algunos vislumbran un antecedente español en el fandango. Con estos datos, no es de extrañar que se la hubiera considerado como una forma de recreación popular, una fiesta que se realizaba en cualquier patio, bajo la sombra de un árbol callejero o en una esquina cualquiera.

La mención más antigua sobre la bachata aparece en un documento de 1922 referido a los hombres del poblado de Sabaneta, que dice así: “encuentran en el pueblo todo lo que puede halagar sus vicios y apetitos mal contenidos: peleas de gallos, golosinas y ron. Pero lo que más les encanta y atrae es la bachata, de guitarras y cantos y boleros. Allá están largas horas, entre trago y trago, sin preocuparse para nada de la heterogeneidad social del conjunto, ni del hálito asfixiante con que el polvo y el sudor enrarecen el ambiente, ni de la forma incivil con que se arrebatan unos a otros las bailadoras, hasta que, muy entrada la noche, vuelven achispados al hogar”.

Nada raro que, inmersos en tamaña batahola, se olviden por completo de heterogeneidades, hálitos y formas otras que no sean las curvas de las atractivas bailadoras.

¡Tiempos pasados que no volverán!


IMAGEN: Fragmento del cuadro "Bachata", acrílico sobre tela de la pintora ecuatoriana Paulina Altuna, hoy residente en Suiza.

sábado, 19 de marzo de 2011

Las jorobadas ballenas de Samaná

Esta entrada se la dedico a José María, a Jacques y a Heiko,
compañeros de viaje en tan singular aventura.

Vamos a suponer, por suponer algo, que lo que se ve en la foto sea el lomo de una ballena jorobada. Eso es todo lo que vimos de las ballenas de Samaná.

Según la agencia de viajes, se trata de “una de las excursiones más bellas que existen en la República Dominicana”,  “un espectáculo sorprendente”, “unas 3.000 ballenas jorobadas “, “impresionante cuando los machos de 40 toneladas saltan arriba el agua y caen abajo unos metros adelante”… ¡Ah! Y acompañados de un “biólogo marino”. En fin, todo esto más el transporte, la navegación y un almuerzo típico dominicano por 75 dólares USA. ¡Una ganga!

Las fotos de la web de la agencia muestran un enorme macho con todo su cuerpo fuera del agua, o casi. En otra, un grupo de gente fotografiando una ballena desde la borda del barco, prácticamente encima del animal, sin la tortura del chaleco salvavidas (la gente; la ballena no necesita chaleco).

Llegamos a Samaná tan ricamente en una van aceptable, aire acondicionado imprescindible, excelente chofer y carretera nuevecita, circulando entre un suave paisaje vegetal que me recordaba alguna ruta paraguaya –ya saben, mi destino anterior–, tal vez por aquello de los trópicos: la República Dominicana muy próxima al de Cáncer, y Paraguay sobre el de Capricornio.

A bordo del barco, un moderno monocasco en fibra de vidrio, nos esperaba el biólogo marino que, luego de informarnos de que llevaba 18 años en la tarea, nos explicó los primeros detalles sobre las ballenas jorobadas que habíamos ido a observar, mamíferos que un día abandonaron tierra firme para adentrarse en el mar. El hambre, dijo él, o tal vez el problema de la vivienda, sospecho yo.

No obstante sus casi dos décadas de experiencia, el hombre consultaba una manoseada libretita amarilla de rayas antes de cada explicación. Nos contó que la ballena hembra no abandona jamás a su “pichón”. Alguien sugirió “¡ballenato!”, con lo que el sospechoso biólogo marino aclaró sin ruborizarse: “ballenato o pichón”. Y continúo tan campante su incierto speech.

Me había imaginado que 3.000 ballenas, como anunciaba la publicidad, eran muchas ballenas y que nuestro barco tendría que navegar con un par de marineros a proa, provistos de bicheros, para abrirse paso entre tanto animal. Craso error. Bajo un sol de justicia y fotoprotector del 50, durante más de una hora a rumbo nordeste, solo agua. Eso sí, azul turquesa de ensueño, para goce y deleite de nuestros sentidos. Nada de ballenas ni de machos saltando “arriba el agua”, como en el prometido espectáculo. Solo una pequeña flota de barquitos repletos de ilusión en su viaje a la quimera.

En el horizonte –a las 11 del reloj con referencia a la proa– algo más de media docena de embarcaciones en el lugar donde estaban las ballenas, según informó nuestro biólogo. La entrada al santuario debe hacerse con cierto orden porque solo pueden permanecer allí, simultáneamente, tres buques alejados un mínimo de 70 metros de la ballena y su ballenato, por un tiempo máximo de media hora, para no estresar a los animalitos.

Empecé a hacer fotos como un loco a toda espumilla blanca que pudiera anunciar la súbita aparición del elusivo “centáceo” –biólogo marino dixit–. A los 15 minutos de dejarme los ojos sobre el mar, enrojecidos de tanto no ver nada, la autoridad medioambiental decidió que se acabó la función –y la decepción y los 75 dólares– porque había muchos barcos esperando. Y nos fuimos.

Nos fuimos a Cayo Levantado donde un delicioso pescado frito y un “coco loco” fresquito y dosificado, nos hicieron olvidar el fracaso definitivo de nuestro aventura Moby Dick style.

La próxima vez me compraré un DVD de la National Geographic. No necesitan protector solar.


IMAGEN: La "yubarta" es conocida vulgarmente como "ballena jorobada" por arquear el lomo antes de sumergirse. Durante la época de reproducción, los machos vocalizan "canciones" para cortejar a las hembras y rivalizar con sus competidores. Quien mejor cante una bachata ¡premio!

sábado, 5 de marzo de 2011

Diálogos para besugos

El besugo es un pez teleósteo acantopterigio y, bien a su pesar, muy rico cocinado al horno. En su segunda acepción, el diccionario de la RAE define al besugo como "persona torpe y necia".

Diálogos para besugos fue, durante muchos años, desde 1951, una sección del humorista Matías Guiu en los comics de la época, que entonces llamábamos tebeos. Copio de muestra las primeras líneas de uno de aquellos diálogos ciertamente imposibles, de un humor irracional y estrambótico, excéntrico y estrafalario:


Buenos días

Buenas tardes
¿Cómo está usted?
Mi mujer, bien
Y el gato, ¿ya se fue?
No, ahora casi no ve la televisión
¿Le han puesto gafas?
Sí, aunque no las necesitaba
Estos jóvenes...


Los tiempos cambian, y ahora los diálogos para besugos surgen, espontáneos, al primer intento de recibir una explicación razonable a través de uno de esos call center de tortura y desatención al usuario de un servicio cualquiera.
Les ofrezco uno reciente, real como la vida misma:


Iberia, líneas aéreas de España. Buenos días.

Hola, buenos días. Mire, tengo un billete de regreso a Madrid para el 1 de abril y lo quería cambiar para el 14.
Muy bien. Sabe que el cambio de fecha tiene un costo de 150 euros, ¿verdad?...
No, no lo sabía… La última vez eran 100 euros.
Sí, pero ahora son 150. Vamos a ver… Le estoy mirando el cambio para el jueves 14… No, lo siento, para el 14 no puede ser. Usted tiene un billete tarifa P válido por tres meses y expira el 9 de abril.
¡Vaya por Dios! Pues cámbiemelo para el mismo 9.
Un momento… Es que el 9 no hay plazas. La primera fecha disponible es el 10.
Bueno, pues para el 10 entonces.
Sí, señor, pero el 10 tiene otro precio, porque su billete caduca el 9, como le digo. Para el 10 tendría que abonar una tarifa de seis meses de validez que le saldría por… A ver… Sí, le saldría por 1.241 euros exactamente.
¡Cómoooooo! Bueno, supongo que de ahí me deducirían el precio que ya pagué, unos 850 euros, creo... ida y vuelta.
No, señor, tiene que abonar la tarifa completa. La que usted posee actualmente ya no tendrá validez el día 10 porque finaliza el 9, como le he explicado.
Vale, pero, si no disponen de plaza para el 9, yo no tengo la culpa. He pagado un regreso a España hace meses y ahora me dice que, por un día, por solamente un día de diferencia debido a que Iberia no tiene plaza, me va a cobrar 1.241 euros…
Así es, señor, son las tarifas. No obstante, podría usted viajar el 14 de abril, como desea, cambiando a primera clase. Ahora mismo tenemos una oferta.
¡Ah! ¿Si?... ¡Qué interesante!...
Sí, señor, con la oferta le saldría a 2.569 euros, ida y vuelta.


IMAGEN: Arriba, cabecera del TBO, un cómic español (1917-1998) que dio origen al término "tebeo", incluido en el diccionario de la RAE . En el centro, sin comentarios... Mejor haga click sobre este enlace y disfrute con las ballenas de Samaná. Más inteligentes... pero difíciles de ver.